8 de noviembre de 2013

PARA QUE LOS NIÑOS MEMORICEN VERSÍCULOS DE LA BIBLIA


(Dos niñas leyendo en el jardín. Pierre Auguste Renoir. 1890. Impresionismo. Óleo sobre lienzo 55 x 46 cm. Colección particular.)


"¿Cómo puede el joven guardar puro su camino?
Guardando tu palabra". Salmo 119:9.


Nunca será demasiado pronto para que los niños comiencen a guardar la Palabra de Dios en su memoria y en sus corazones.
Dios eligió la palabra escrita para revelar lo que quiere que sepamos de Él y de cómo vivir una vida que le agrade y glorifique, por eso es importante que Su Palabra "more en abundancia" en nosotros, que la memoricemos. 

Apoyar a tu hijo en la memorización de la Biblia requerirá invertir tu tiempo y creatividad, es una inversión necesaria y que vale la pena.

En ésta área, como en casi todas las demás, lo que mayor influencia tiene es lo que el niño ve que haces. Lo más importante es tu ejemplo. Si él ve que disfrutas en conocer más a Dios a través de Su Palabra, leyéndola, estudiándola y memorizándola, es casi un hecho que él querrá hacerlo también.
Estas son algunas actividades que ayudarán a que los pequeños memoricen versículos:


- Repite con ellos los versículos a memorizar varias veces al día, también cita con frecuencia los que han aprendido con anterioridad.

- Conversa sobre el significado de los versos, sus implicaciones y aplicaciones.

- Ten los versículos a la vista, de preferencia con formas y colores atractivos para ellos.

- Muévete. A los más pequeños les ayuda mucho usar gestos y ademanes acompañando las palabras del texto bíblico.

- Canta la Palabra. Hay cantos cuya letra es un pasaje de la Escritura, ¡aprovéchalos! Tú también puedes crear bellas melodías para otros pasajes.


Mientras hay personas que aún no tienen una Biblia en su lengua, nosotras la tenemos al alcance de nuestra mano, en diferentes formatos y en varias traducciones. Valoremos ese privilegio y enseñemos a los pequeños a amar y obedecer la Palabra de Dios.