1 de noviembre de 2013

A LA FRANCESA

* Lydia in a Loge Wearing a Pearl Necklace. 1879. Óleo sobre lienzo. Museo de Arte de Filadelfia. Filadelfia. USA. Mary Cassatt.


Las consumidoras francesas, a pesar de vivir en una de las capitales de la moda, no pierden la cordura en las temporadas de rebajas. Tienen una premisa a la hora de ir de compras, y es de invertir en una prenda que les va a durar varios años, tanto por su calidad como por su estilo.

Así, sin procurarse un guardarropa extenso, las francesas son la expresión de lo chic en el vestir ¿su secreto? “Evitan las prendas muy llamativas o que son demasiado propositivas y son excelentes buscadoras de básicos. Han educado su ojo para elegir prendas que al añadirles accesorios de tendencia generan una apariencia vanguardista y a la moda, como bufandas, aretes, collares, zapatos, cinturones, bolsas”, señala Emanuele M.M. de Román, directora del Instituto de Estudios Superiores de la Moda, Casa de Francia.

En resumen, cuando de moda se trata, las francesas saben cómo invertir su dinero y evitar adquirir baratijas; cada compra es muy consciente y han hecho de la combinación de ropa y accesorios un arte que gustan de elogiar entre ellas mismas. Además tienen una arraigada cultura del cuidado de sus pertenencias, les encanta comprar prendas, joyas y bolsos muy finos o de alta calidad, a los que brindan mantenimiento de por vida y heredan luego a sus hijas, para quienes representa un verdadero honor recibirlos en custodia.

Así que antes de pensar que las grandes rebajas son la gran oportunidad que esperabas, leamos lo que dice Emanuele M.M. de Román para evitar caer en excesos:

EL DECÁLOGO DE LAS REBAJAS
Un criterio básico al momento de comprar es elegir prendas que lo hagan sentir muy cómodo, considerando su tipo de cuerpo, preferencias, necesidades, y tipo de actividades.

1.       Revise su armario y determine cuál es la prenda de su guardarropa básico que le hace falta.

2.       Saque sus prendas, extiéndalas y trate de hacer nuevas combinaciones, elija la ropa que aún es útil. Regale la que considere que ya no va a usar.

3.       Haga una lista de las prendas que le hacen falta para ir a buscarlas en las rebajas, en vez de ir a ver qué encuentra.

4.       No conviene comprar ropa llamativa que sólo se usará esta temporada, es mejor elegir colores neutros y que siempre se le vean bien.

5.       Mejor si escoge telas naturales (algodón, lino, lana) porque dejan que la piel respire y son más cómodas. Las telas de licra se adaptan bien al cuerpo y son muy resistentes.

6.       Considere el gasto que conlleva las prendas que requieren lavarse en seco.

7.       Cuídese de las ofertas. Lo que a primera vista parece ser una gran barata u oportunidad, en realidad puede no serlo. En una venta de rebajas es fácil dejarse llevar por el entusiasmo de encontrar una oferta y contagiarnos de la euforia de las demás personas en la tienda.

8.       No se vaya con la finta. Los letreros con palabras como barata, descuento, oferta nos dan la idea de ahorro, así que primero averigüe el precio anterior y aún con la rebaja vale la pena comprarlo.

9.       La ganga no es lo que paga sino lo que se lleva. Si una prenda llama su atención considere primero si realmente la necesita, si va con su personalidad, si le favorece, pues aunque sea una muy buena oportunidad, de qué le sirve si no cumple con lo mencionado.

10.   La calidad perdura, el precio se olvida. Es mejor comprar una prenda básica, clásica y de buena calidad, en lugar de tres o más de mediana calidad. Si piensa en el número de veces que puede usar una prenda de calidad, verá que hizo una buena inversión y no se arrepentirá.



Información obtenida de la "Revista del consumidor" número 383, enero 2009.


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